Guerrero Picante


Los grandes hombres saben trabajar en colaboración con otros y a pesar de que se caracteriza como un hombre romántico, Alberto Jamille Torres en un guerrero con paso firme. Empezó como entrenador de categorías menores en el 2005 con el Club Envol de Naranjito. En el 2011 tuvo la oportunidad de entrenar el equipo Senior de Bayamón Military Academy ganado la copa Nuevo Día en el mismo año. Para el año 2013 comienza como asistente de Kike Ruiz en Los Changos de Naranjito en la Liga Voleibol Superior Masculino, terminando como entrenador para los últimos 7 juegos de temporada con la salida de Kike y Gilbert del equipo. “Le doy las gracias a Gilbert por la oportunidad. Definitivamente abrió muchas puertas”.


En el 2016 Jerry Orsini le hace acercamiento para dirigir a los Cariduros de Fajardo donde queda dirigente del año. “Ese es el premio más individualista que hay en el deporte. Para mi debería ser el cuerpo técnico del año. El asistente me complementa. Nunca tomo una decisión sin antes consultarlo. Para mí son como mi familia. Tengo una buena autoestima y no me da temor tener asistentes con mucho más conocimiento que yo. Tuve un grupo muy bueno en Fajardo que me inspiro confianza a continuar desarrollándome como entrenador profesional”. Los logros de Jamille no pararon con el galardón, pues en el 2017 regresa a Naranjito para dirigir a los Changos y en el 2018 se convierte en asistente de la Selección Nacional Masculina de Puerto Rico ayudando a Ossie Antonetti. Durante toda esta travesía como entrenador, su visión era buscar la manera de sacar lo mejor del atleta para obtener lo mejor de cada uno. Su filosofía lo ha llevado a ser el chango guerreo de hoy.


Jamille ha tenido una bonita carrera como entrenador profesional y no es hasta el 2019 que se le llenan las manos con la llega a las Changas de Naranjito. “Cuando me llaman tenían [Las Changas] un record de 0-7. Hoy en día, de ser un equipo jugando para negativo, somos un equipo de respeto. Gracias a la administración por el trabajo que hemos logrado. Es un trabajo bien duro. Mis respetos”. La clave del éxito ha sido el cambio cultural de la mentalidad del equipo. Jamille ha transferido su gran autoestima y pasión de una manera positiva al equipo de la montaña. “Mi sueño era jugar con los Changos de Naranjito y ahora soy el dirigente de las Changas y los Changos de Naranjito. No a todo el mundo se le conceden los sueños como uno quiere. Gozándome esta oportunidad. Vivo agradecido”.


La llegada a las Changas no solamente le trajo crecimiento profesional, sino que le llegó el amor. La estelar opuesto de Mexico, Andre Rangel, le robó el corazón. “Empezamos a salir de una manera natural y todo el mundo lo aceptó porque manejamos los canales de comunicación correctamente. Me hace sentir super bien ya que puedo ser yo dentro de mi relación y compartir todo lo que me apasiona. Tenemos una admiración mutua increíble”. Es gratificante ver y sentir la pasión que Jamille Torres posee por el deporte de la malla alta y por su relación sentimental. ¡HAY BODA! Lo que no sabemos es si la comida tendrá pique.


“No soy amante al pique, pero lo intento. Le debo parte de mi éxito a Andrea por el apoyo profesional y personal que me brinda. Hay una química increíble y sobre todas las cosas, no hay trato preferencial en el equipo”.


Visión en voleibol: Mucha gente le ha quitado el amor por el voli y no se dan cuenta del gran desarrollo de atleta que tenemos. Lo mejor está por venir y tenemos que seguir trabajando en los recambios y dar la oportunidad a los veteranos en el desarrollo de los jóvenes para poder exportar a estos atletas al exterior para que se mantengan jugando todo el año.


¿Listo para la selección?: “Yo no soy la persona que determina si estoy listo o no. Me siento preparado para cuando llegue esa oportunidad”.


Descarga la edición numero 7 de nuestra revista para más información Jamille y otras historias. Accesa aquí.


#somosVoli

413 views0 comments

Recent Posts

See All